Manifiesto de un tercer piso

Para los que no lo saben, llegar al tercer piso, es simplemente cumplir 30. El día de mi cumple, no hubo mucha reflexión, solo una tormenta de nieve y un croissant de Nutella, por lo que decidí caminar en los snowshoes que me regalaron y sentarme en una cueva de hielo un rato. No me…